Por Ed Yong

Se trata de la víbora de cola de araña, Pseudocerastes urarachnoides, nueva para la ciencia y solo descrita en 2006. La primera víbora de cola de araña se recogió en los desiertos del oeste de Irán en 1968, e hizo su camino hasta el Museo Field de Historia Natural en Chicago. Steven Anderson la inspeccionó por primera vez en 1970 y en un principio, se pensó que tenía una pequeña “araña camello” aferrándose a la cola del animal. En una inspección más detallada, Steve se dió cuenta de que la "araña" era en realidad parte de la cola de la serpiente.

 

Un solo ejemplar no bastaba para averiguarlo

Un solo ejemplar no bastaba para averiguarlo ¿Era un tumor, un crecimiento causado por algún parásito, una deformidad genética, o una parte natural del animal? Un solo ejemplar no bastaba para averiguarlo. "Por lo tanto, la muestra languideció durante casi cuatro décadas, pero no fué olvidada", escribió el equipo de Anderson. Más tarde, en 2003, el científico iraní Hamid Bostanchi encontró una segunda víbora con la misma cola. Eso no es un tumor, es la cola del mismo animal. Otro científico iraní Behzad Fathinia confirmó esta suposición capturando un ejemplar vivo de la víbora de cola de araña en 2008. Las escamas del ofidio son tan ásperas y surcadas, que su mimetismo entre las rocas es perfecto, parece que esté incrustada en las rocas, un perfecto camuflaje entre los sedimentos de yeso de su hábitat en el desierto. La población local, que sabían de ella mucho antes de que los científicos la descubrieran, la llaman Mar-e-pardar (serpiente emplumada) o Mar-e-gatch (serpiente yeso). La textura de la serpiente es aún más dura cuando está alarmada. Su cuerpo silba y se infla, se separan las escamas ásperas y las hace destacar entre las demás. El efecto es electrizante, la serpiente parece erizarse.

… y luego una cola muy extraña.

Al final un bulbo naranja o gris, y justo antes unas escamas, extrañamente largas y muy delgadas. En conjunto, estas características se parecen un poco a las patas y el abdomen de una araña o de sus parientes cercanos, las "arañas camello”. Probablemente esta serpiente utiliza su cola como señuelo, como la mosca de un pescador. Por semejanza a un sabroso bocado, señala a posibles depredadores que al final se convierten en víctimas. Behzad Fathinia probó la idea poniendo a un polluelo en en el terrario de la cautiva víbora de cola de araña. ”Ondulaba la cola de forma muy atractiva y su movimiento era exactamente igual que el de una araña rápida," escribió Fathinia. "Después de aproximadamente media hora, el polluelo fue hacia la cola, la picoteó y entonces …, la serpiente levantó su estructural cola y la golpeó contra el polluelo a la vez que lo mordía, una operación extremadamente rápida que no duró ni medio segundo. Muchas serpientes utilizan señuelos “caudales” similares, como los crótalos. Normalmente, estos señuelos son más elegantes formando puntas de cola delgadas enroscadas a sí mismas asemejando lombrices. Si eso es suficiente para atraer a un lagarto o rana, ¿por qué la víbora de cola de araña ha desarrollado una cola tan elaborada?

http://phenomena.nationalgeographic.com/2013/07/11/this-snake-has-a-tail-that-looks-like-a-spider/
Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC, Washington, DC (11 de julio de 2013)

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